miércoles, 8 de febrero de 2012

no mamá... hoy no quiero ir a trabajar..

Cuando pienso en escribir para una columna, me pregunto de qué escribiría, si sería de interés para la gente que lee un periódico o una revista, si tendría tantas palabras para llenar ese espacio.
Soy una mujer soltera iniciando la tercera parte de su vida. (Catástrofe). Viviendo con sus padres. (Sin palabras). Estoy viviendo la peor de las pesadillas de muchas adolescentes, por lo menos era la mía, y ¿saben qué?  La acepto con gracia.
Pero qué sucede en otros países, veamos cómo está el mundo con referencia a mi estado actual.
Cada vez más adultos jóvenes en la actualidad viven con sus padres.
 Un estudio realizado en estados unidos por la oficina del censo señala que el porcentaje de hombres de entre 25 y 34 años que viven con sus padres pasó del 14% en 2005 a un 19% en 2011 y de un 8% a un 10% en mujeres, en el mismo periodo.
¨Esta progresión comenzó antes de la recesión actual y sigue adelante¨, indicó Rose Kreider, autora del estudio.
En Europa casi el 50% de los jóvenes aun viven con sus padres.   ¿a qué debe? Un informe publicado en Eurocast, reveló, que en el continente europeo, 51 millones de jóvenes adultos de entre los 18 y 34 viven con al menos uno de sus progenitores. El porcentaje es mayor en los varones. En cambio las chicas a partir de los 25 sienten la necesidad de irse de sus casas (aunque el 30% decide quedarse) pero por lo general para vivir con su pareja.
España es el país con mayor cantidad de jóvenes adultos viviendo con sus padres. Se indica que los motivos son por estudio y razones económicas, hay  desempleo debido a la creciente crisis del país incluso para empleados se les complica vivir sólos ya que el 60% tienen contratos temporales.
¿No queremos o no podemos crecer? En nuestro país el paternalismo está impregnado desde siempre en la política y en el sistema educativo sin embargo el maternalismo impera en el ceno familiar. No es de sorpresa alguna que vivimos una crisis mundial, creo que nuestros actos son consecuencia de muchos factores, desde la velocidad en la transmisión de la información hasta el desgaste de nuestro planeta tierra. No queremos crecer porque sabemos que de eso depende se pierda  la diversión, y que  la capacidad de asombro termine por lo tanto sigue nuestro declive. Buscamos la longevidad que no existe.

continuará...