miércoles, 28 de septiembre de 2011

Las piedras rodando se encuentran

Tremenda roca sobre la banqueta de la casa de mi mejor amigo veo, él la descubrió antes que yo, fueron escasos minutos de diferencia pero la sensación de tristeza y asombro fue la misma. -¿por qué?- fue lo que yo me pregunté, estaba todo en su lugar. Sobre el vidrio totalmente desmoronado observé las pocas cosas que había dejado dentro de mi camioneta, ahí estaban, intactas. Ni siquiera hicieron el esfuerzo por mover nada, no se trataba de un intento de robo, pensé. El vidrio de atrás, con una gran piedra, -¿por qué?, ¿quién?, ¿maldad?, ¿enemigos?- me preguntaban los siguientes compañeros y amigos de nuestro ¨bike-ride¨ semanal en la colonia, -no tengo la menor idea- respondí.


-Pues el seguro- me dijeron. -pues el seguro- respondí. Me limité a pensar gracias a Dios estoy bien, sólo es material, quiero creer que fue accidente, unos vagos, un travieso malvado, es todo.
 No lo sé, nadie sabe...y no sé si sabré.

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